jueves, 25 de febrero de 2010

Bizchocos









Si señor. No hay ningún error. Hoy vamos a cocinar…“bizchocos”… Unos bizcochos salpicados con pedacitos de chocolate que son una locura. Y no te aflijas si en el dibujito parecen iguales a otras comiditas que ya hemos hecho. Solamente haciéndolos podrás darte cuenta de que son totalmente distintos. ¿Vamos a ver si es así?




1.       Da unos cuantos martillazos a una tableta entera de chocolate hasta convertirla en trocitos (te recomiendo quitarle el papel después de martillar, para que los pedacitos no salten como en este dibujo).

Luego bate 100 gramos de manteca con 1 taza de azúcar y, cuando este como una crema, agrégale el chocolate, 1 huevo, 1 cucharadita de esencia de vainilla y 1 taza y media de avena arrollada. Mezcla hasta formar una pasta.

2.       Distribuye la pasta por cucharaditas sobre una placa enmantecada y enharinada, colocando los montoncitos bien separados, pues al cocinarse se aplastan y “crecen” a lo ancho.

3.       Coloca la placa en el horno a temperatura moderada y cocínalos alrededor de 15 ó 20 minutos (hasta que estén apenas dorados).

4.       Retira la placa del horno, deja entibiar y, cuidadosamente, para que no se rompan, saca uno por uno levantándolos con un cuchillo de hoja ancha. ¿Viste que los pedacitos de chocolate no se mezclaron con la masa? ¿Entiendes ahora por qué deben llamarse bizchocos y no de otro modo?






¡Gracias, Susana y Omarcitus!