viernes, 11 de junio de 2010

Peceto al romero


 
            Hay salsas y salsas. Pero las que hoy acompañan a los platos de carne que le explicaré, tienen un toquecito especial: ¡un buen cabezazo de salsa ketchup! ¿Resultado? El mismo que logra usted cuando se pone “rouge”: ¡un rojo distinto y atractivo! Eso sí: ¡no llore si no queda ni un poquito así en la fuente! “La belleza tiene corto reinado” (Sócrates) ¡Glup!


  • Peceto al romero

INGREDIENTES

Peceto de buena familia, 1
Sal y pimienta, a gusto
Aceite, 3 cucharadas
Cebollas, procesadas, 2
Dientes de ajo triturados, 6
Tomates perita, 4
Caldo de verduras, 2 cubitos
Ají molido, 1 cucharadita
Romero, 2 ramitas
Vino blanco seco, ½ taza
Agua, ½ taza
Salsa ketchup, 3 cucharadas gordísimas
Morrones rojos, 2

VARIOS

Arroz, 1 taza
Sal y pimienta, a gusto
Manteca o margarina, cantidad necesaria

PREPARACION

  1. Quítele al peceto el cuerito (¡claro que lo tiene!), la grasa, el pegote de carnaza que siempre le deja el carnicero y todos los indeseables que encuentre a su paso.
  2. Sazónelo con sal y pimienta y póngalo a dorar en el aceite bien caliente (¡que no se le queme!).
  3. Agregue las ramitas de romero, las cebollas procesadas y los ajos triturados. Revuelva con cuchara, raspando el fondo de la cacerola para formar un fondo de cocción (y de paso… ¡limpiarla!).
  4. Agregue en la cacerola los tomates perita sin semillas y cortados en cubitos (“tomate concasse”… ¡bah!), los cubitos de caldo, desmenuzados, el ají molido, el vino y el agua.
  5. Tape la cacerola y deje hervir despacito, agregando chorritos de agua si fuese necesario, para mantener un volumen respetable de salsa.
  6. Cuando el peceto esté tiernísimo (no antes), escúrralo y deje hervir la salsa con la cacerola destapada, hasta que el líquido se evapore y la salsa espese.
  7. Retire la cacerola del fuego, deseche las ramitas de romero y procese o licue toda la salsa.
  8. Vuelva a ponerla en la cacerola y agréguele el ketchup.
  9. Coloque el peceto en la cacerola y caliente bien todo.
  10. Aparte, corte los morrones en cuadraditos o aros y saltéelos en un poco de aceite.
  11. Sirva la carne con toda la salsa, salpicando con los morrones fritos y decorando el borde de la fuente con arroz blanco moldeado.


Nota: Si no le gusta el romero, use ajedrea, estragón o laurel (¡y cámbiele el nombre a la receta!).