jueves, 24 de junio de 2010

Feulletines al café








¡Qué nivel!

Feulletines al café Discos crujientes para acompañar con una espuma helada.

Ingredientes

3 claras
sal
1 taza de azúcar
2 cdas. de agua
1 cdita. de esencia de vainilla
2 cdas. de cacao amargo

Espuma de café

1 y ½ cucharadas de gelatina en polvo, sin sabor
1/3 de taza de agua fría
1 y ½ tazas de café
1 taza de azúcar
3 huevos ligeramente batidos
1 cdita. de esencia de vainilla
sal
1 y ½ tazas de crema de leche, batida espesa

Preparación

  1. Bata las claras a nieve. Agrégueles de a poquito ½ taza del azúcar indicada, mientras sigue batiendo hasta que el merengue haga picos firmes. Incorpóreles de a poco, sin dejar de batir, 2 cucharaditas de agua y la esencia. Siga batiendo mientras le incorpora, de a poco, el resto del azúcar. Deje de batir y únale suavemente el cacao.
  2. Forre una placa con papel enmantecado y enharinado. Coloque el merengue en una manga con boquilla lisa de ½ cm aproximadamente y trace sobre el papel círculos de 8 cm de diámetro, espaciados entre sí. Cocine los discos de merengue en horno bien suave. Retire la placa del horno recién cuando estén fríos, y despéguelos cuidadosamente con espátula. Siga haciendo más discos con la misma técnica y resérvelos.

Espuma de café

  1. Remoje la gelatina en el agua fría. Reserve. Ponga el café y el azúcar en una cacerolita y hágalo hervir hasta que esté espesito (punto de “hilo fuerte”). Bata los huevos en un bol y agrégueles de a poco el almibar caliente de café mientras continúa batiendo hasta incorporarlo bien. Agréguele la gelatina remojada y mezcle hasta que esta se disuelva. Súmele la sal, perfume con la esencia, cuélelo sobre un bol limpio y estacione este en la heladera hasta que comience a espesar. Bata la crema de leche a medio punto e incorpórele la preparación espesada de café, previamente batida hasta que esté espumosa. Vierta la mezcla en un bol y estaciónela en la heladera.

Cómo servir el postre

  1. Arme cada plato así: un disco de cacao, una buena cucharada de espuma de café, y un último disco de cacao. Salpique los platos con un poco de cacao en polvo y… ¡a devorarlos!