miércoles, 9 de diciembre de 2015

Kugelhopf





De la Viena imperial

Una antigua receta que perduró en el tiempo gracias a su textura esponjosa y al sabor delicado que la hace inigualable.


Ingredientes

Esponja

Levadura prensada, 50 gramos
Agua tibia, 1/3 de taza
Harina, 1 cucharada
Azúcar, ½ cucharadita

Masa

Manteca, 70 gramos y cantidad extra
Azúcar, 1/3 de taza
Sal, un poquitito
Ralladura de ½ limón
Huevos, 2
Pasas de uva sin semillas, ½ taza
Harina, 1 taza y 1/3
Almendras, sin la piel marrón, 50 gramos (optativo)

Varios

Azúcar impalpable, cantidad necesaria


1. Para la esponja: disuelva la levadura en el agua tibia.
2. Agréguele la harina y el azúcar y bata con un tenedor hasta que se formen globitos en la superficie.
3. Tape la levadura disuelta y déjela en sitio tibio hasta que tome el aspecto de una esponja. Reserve.
4. Para la masa: bata la manteca hasta convertirla en pomada. Siga batiendo mientras le incorpora de a poco el azúcar, la sal y la ralladura de limón.
5. Continúe batiendo mientras le agrega los huevos, de a uno por vez, batiendo muy bien después de cada adición.
6. Únale la levadura fermentada y las pasas.
7. Bata la mezcla con la mano abierta mientras le incorpora harina hasta obtener un engrudo blandito y esponjoso.
8. Enmanteque abundantemente una budinera alta con tubo central y pegue en el fondo las almendras peladas (optativo).
9. Vuelque en el molde el pegote de masa, de modo que llegue hasta la mitad de la altura del mismo.
10.                 Tape el molde con un lienzo y déjelo en sitio tibio hasta que la preparación duplique su volumen.
11.                 Cocínelo en horno caliente hasta que la superficie esté doradita y la miga cocida.
12.                Retire del horno, desmóldelo sobre rejilla y enfríe.
13.                 Cuando esté frío espolvoréelo con azúcar impalpable tamizada y páselo a una fuente.




Este típico “budín” de la repostería vienesa, también llamado Gugelhupf tiene su historia. Es un clásico en las mesas festivas austríacas y durante las fiestas navideñas de Europa Central. Algunos remiten su origen a Alsacia, una región de Francia que limita con Suiza y Alemania, cuya capital es Estrasburgo. Sin embargo, otros investigadores de la historia de los alimentos cuentan que el Kugelhopf es popular en Francia gracias a María Antonieta, quien importó la receta de Austria. Y aunque figura entre los platos tradicionales alsacianos, es muy probable que su origen sea austríaco. Más allá de sus ingredientes, este budín tiene para los vieneses el sabor de lo propio. Al estar presente en todas sus celebraciones, se convierte en una presencia infaltable en diversas reuniones familiares y en una muestra de afecto entre cocineros y comensales. Junto con el Stollen alemán, el panettone italiano, el Christmas cake inglés y otros panes festivos típicos de Europa llegó a nuestras tierras de la mano de los inmigrantes. Desde entonces quedó impreso en los recetarios caseros como una joyita de la pastelería para acompañar un buen té o café y para soñar con la antigua Viena imperial, pues aseguran que era el postre favorito del emperador Francisco José de Austria.