domingo, 23 de julio de 2017

Pan de queso




La cocinera hace magia con dos simples ingredientes. Pasen y vean. 

Días atrás me propuse ensayar un pan de queso delicioso y corrí a prepararlo para poder pasarle después la receta, pero… ¡alguien se había comido el ingrediente principal!
Por lo visto alguien decidió hacerse un sándwich al “estilo Tata”. Es que mamá, en épocas de crisis, nos hacía sándwiches de manteca, tomate y queso rallado. ¡Una delicia que sólo los pobres podíamos disfrutar! Pero jamás nos enteramos de que éramos pobres porque los sándwiches de queso y tomate, las tortas fritas, el arroz con leche y otras comidas simples no eran servidas con quejas ni lamentos sino con alegría. Finalmente regresé al tema del queso y opté por ir al supermercado más cercano, comprar queso rallado y poner manos a la obra, o mejor dicho, a la masa.

Y mientras preparaba el pan, decidí alimentar mi espíritu cantando La Cigarra, de María Elena Walsh: “Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí, resucitando. Gracias doy a la desgracia, y a la mano con puñal, porque me mató tan mal, y seguí cantando. Cantando al sol como la cigarra, después de un año bajo la tierra, igual que sobreviviente, que vuelve de la guerra”.


Pan de queso

1 Bata con batidora eléctrica (o a pulmón) 1 cda. de levadura disuelta en 1/4 de taza de agua tibia, 1/4 de taza de leche tibia, 1 huevo, 1/2 cdita. de sal, 1/2 cdita. de pimienta, 2/3 de taza de queso rallado y 1 y 1/2 tazas de harina.
2 Ponga el batido a leudar al doble.
3 ¡Vuelva a batir aunque se desinfle todo!
4 Llene con esta preparación un molde hasta la mitad.
5 Deje leudar nuevamente y cocínelo hasta que esté cocido y doradito.¡Glup!