sábado, 27 de agosto de 2016

¿Probó el pollo a la española?


Tiene ese gustito a ajo inconfundible y sabroso; y un color amarillito que sólo puede dárselo un buen azafrán.

1)      Corte un pollo en presas y quíteles la piel.
2)      Sazónelas con sal y pimienta y rebócelas por harina.
3)      Dórelas en 4 cucharadas de aceite. ESCURRA LAS PRESAS PERO NO LAVE LA SARTÉN.
4)      Tire el aceite de la sartén y en su lugar ponga 50 gramos de manteca.
5)      Rehogue en ella una cebolla grande hervida y masacrada (o licuada… ¡bah!) mientras raspa el fondo de cocción con una cuchara.
6)      Incorpore en la cacerola ½ taza de vino blanco, 1 cubito de caldo de verduras, 1 taza de agua, una capsula de azafrán y 2 cucharadas de un picadillo hecho con perejil y bastante ajo.
7)      Apenas la salsa rompa el hervor agregue las presas de pollo y deje hervir despacito, destapado, hasta que la carne esté tierna.
8)      Termine la salsa con un chorro de crema de leche y sirva con papas fritas bien crocantes. ¡Olé!