martes, 13 de junio de 2017

Para invitar a los amigos: ¡Paella!...





Este año - Dios mediante - me nacerá otro hijo de papel, destinado a ayudarla a planear los menúes cada vez que tenga "invitados". Pues aunque los argentinos estamos acostumbrados a comer poco y repetido... no nos engañemos: cuando invitamos a alguien a comer, siempre nos gusta echar la casa por la ventana... (¡aunque simultáneamente se nos caiga, también, el monedero al suelo!). Pero a veces hay platos - como por ejemplo la paella - que, aunque salen algo costosos, rinden muchas porciones; y satisfacen tanto... que sólo haría falta el prólogo de un consommé (usted seguramente lo debe hacer mejor que yo...) y algún heladito, para completar un "menú brillante"! ¿Se anima a "coronarlo" con unas frutillas a la pimienta? ¿¿¿Sí??? ¡¡¡Ya!!! "¡Decídete y serás libre...!" (¡o te empobrecerás de golpe!) Longfellow. ¡Glup!

INGREDIENTES

Pollo, cortado en presas chicas y sin piel, 1 grande
Sal y pimienta, a gusto
Ajo picado, 6 dientes
Cebollas, finamente picadas, 2
Morrones gordos (verdes y rojos) cortados en tiras, 4
Tomates al natural, picados y con todo su jugo, 2 latas
Azafrán, 1 cápsula (1 cucharadita tamaño café)
Pimentón, 2 cucharaditas
Arroz, 2 tazas
Caldo de verduras (o de pollo, casero), 4 tazas
Mejillones, 1/2 kilo (reserve 6 en sus medias valvas, o enteros, para decorar)
Langostinos pelados, 1/2 kilo
Langostinos enteros, 6 (para adornar la paella)
Rodajas de calamares, previamente hervidas para asegurar su ternura, 1/4 kilo
Chauchas cocidas o arvejas, 1 taza
Rodajas de longaniza previamente asada o hervida (optativo)
Aceite, cantidad necesaria



PREPARACION

1. Lave y seque las presas de pollo. Condiméntelas con sal y pimienta.
2. Vierta aceite en la "paellera" (¿se dirá así?) o la sartén más grande que encuentre en plaza, hasta cubrir el fondo en un espesor de 2 milímetros (¡qué exactitud!).
3. Cuando el aceite esté caliente, dore en él las presas de pollo y escúrralas.
4. Rehogue en el aceite donde se frió el pollo: la cebolla y los ajos picaditos (¡que no se doren!).
5. Incorpore las tiras de morrones y rehogue unos segundos.
6. Agregue los tomates, el caldo y el azafrán, el laurel y el pimentón.
7. Cuando la mezcla rompa el hervor, agregue las presas de pollo y los calamares. Deje cocinar muy despacito, hasta que el pollo esté cocido, pero jugoso.
8. Agregue el arroz y distribúyalo con un tenedor.
9. Incorpore las arvejas (o las chauchas), los mejillones cocidos (sin las valvas), y los langostinos pelados y cortados por la mitad o en trozos, si fueran muy grandes.
10. Mueva la "paellera" de vez en cuando - sin revolver - y hágala girar sobre las hornallas (omita este juego si la cocina sobre fuego de leña o carbón) para que la cocción sea pareja.
11. Cuando el arroz esté "casi" al dente, apague el fuego y cubra la superficie de la paella con los mejillones, langostinos enteros, y rodajas de longaniza que reservó para decorar.
12. Tape la paella y déjela reposar 10 minutos (o un poco más), hasta que el arroz termine de desperezarse.
13. Sirva directamente de la "paellera". ¡O que cada invitado se acerrque a ella y se sirva! (¡Aunque con tanta libertad, corremos el riesgo de no probar ni un langostino...!)