domingo, 11 de junio de 2017

Lenguado al Roquefort




Una fusión de sabores de Roquefort y limón para convertir al lenguado en plato premium.


Cuando llega el otoño algunos se ponen de mal humor porque comienzan a caer las hojas y se la pasan barriéndolas. Otros, en cambio, las juntan y obtienen el mantillo, un excelente abono.
Cambiemos el punto de vista y, por ejemplo, en lugar de asociar al limón con enfermedades otoñales como el reuma, el resfrío o el dolor de garganta, hagan como yo, que prefiero soñarlo como los descubren los poetas: “En el limón cortaron/ los cuchillos/ una pequeña catedral. El ábside escondido/ abrió a la luz los ácidos vitrales/ y en gotas resbalaron los topacios/ los altares/ la fresca arquitectura” (Neruda). Y aprovecharlo para sazonar un buen lenguado, con toques de Roquefort.



Lenguado al Roquefort

1. Sazone 6 filetes de lenguado con limón y sal.
2. Colóquelos en una fuente enmantecada, rocíelos con manteca derretida, tápelos y cocínelos en el horno 15 minutos.
3. Deshaga 150 g de queso Roquefort y mézclelo con 1 cdita. de fécula de maíz y 200 centímetros cúbicos de crema de leche.
4. Retire, vierta la crema de Roquefort, espolvoree queso rallado y gratine en el horno.
5. Decore con rodajas de limón y ¡glup!