viernes, 6 de junio de 2014

Bifes a la criolla






INGREDIENTES

bifes finitos, 12
sal y pimienta, A GUSTO
papas, 6
cebollas, 6
morrones, 4, GRANDES Y CARNOSOS
tomates, 1 KILO
pimentón, C/N
orégano, 3 CUCHARITAS
ajo, 6 DIENTES PICADITOS
perejil picado, 2 CUCHARADAS
aceite, C/N



Cómo se hace


Libre a los bifes de grasa e indeseables. Sazónelos con sal y pimienta a gusto.
Corte las cebollas en rodajas y separe los aros. Rocíe una asadera profunda con aceite y distribuya en ella una capa de aros de cebolla.

Corte los tomates en rodajas y coloque una capa sobre las cebollas.

Pele las papas y cortelas en rodajas de 1 cm de espesor. Cubra los tomates con una capa de estas rodajas.

Sazone las papas con sal, pimienta, pimentón y orégano. Cúbralas con una capa de morrones en tiras anchas.

Apoye sobre los morrones 6 bifes sazonados.

Repita toda la operación intercalando capas alternadas de cebollas, papas, morrones, carne y condimentos (menos el perejil), hasta terminar con los ingredientes.

Rocíe todo con más aceite. Tape la asadera y cocine en horno caliente hasta que las papas se noten cocidas.

Diez minutos antes de servir destape la asadera y espolvoree la superficie con el perejil picado, previamente mezclado con el ajo picado.

Vuelva a colocar la asadera en el horno –esta vez destapada– hasta que la superficie se dore.
Sirva los bifes directamente de la asadera, con toda la guarnición de verduras y la rica salsita que se forma.


jueves, 5 de junio de 2014

Ñoquis a la romañola








Un plato ideal para el invierno. Los ñoquis son de ricotta y la salsa lleva carne picada y jamón cocido. Es un plato tan, pero tan rico, que los comensales seguramente pedirán un bis. Téngalo en cuenta a la hora de calcular los ingredientes, para que nadie se quede con las ganas. 




Lo que llevan

ricotta, ½  KILO
harina, 150 GRAMOS
queso rallado, 100 GRAMOS
yemas, 2
carne picada, 300 GRAMOS
manteca, 80 GRAMOS
tomates, ½ KILO (o 2 LATAS)
jamón cocido, picado, 150 GRAMOS
cebolla, picada, 1
zanahoria, picada finito, 1
caldo bien sazonado, CANTIDAD NECESARIA
sal, pimienta recién molida y nuez moscada, A GUSTO

Cómo se hacen




PASO 1

Derretir en una sartén 30 gramos de manteca (reserve la manteca restante).
Agregue la cebolla y las zanahorias picaditas. Mezcle hasta rehogar bien estos ingredientes. Añada la carne picada y mezcle. Cocine, revolviendo siempre con una cuchara de madera, hasta que la carne cambie de color y se note que está bien cocida. Sígame...




PASO 2

Si los tomates son frescos, páselos por agua hirviendo, pélelos y píquelos.
Si son envasados, píquelos y agréguelos a la sartén con todo su jugo. Cocine a fuego suave, agregando cada tanto chorritos de caldo caliente, hasta lograr una salsa espesa. Sazone a gusto con sal, pimienta y nuez moscada. Sume el jamón cocido. 




PASO 3

Mientras la salsa se va cocinando, comencemos a preparar los ñoquis.
Tamice la ricotta en un bol (pásela por un colador de malla fina mientras va presionando para que caiga en el bol). Agréguele la harina indicada, las yemas y la mitad del queso rallado (reserve el resto). Mezcle bien y condimente a gusto con sal fina.





PASO 4

Tome pequeñas porciones de la pasta de ricotta y, con las manos bien enharinadas, moldéelas dándoles forma de bolitas (tamaño ñoquis respetables...).
A medida que las va moldeando, colóquelas dentro de placas previamente enharinadas. Mientras hace este trabajito... ponga a hervir abundante agua con un poco de sal.

 

PASO 5

Cuando el agua de la cacerola rompa el hervor, eche los ñoquis. A medida que los ñoquis se van cocinando y empiezan a flotar, escúrralos con una espumadera y colóquelos en una fuente. Mézcleles los 50 gramos de manteca restante. Cúbralos con la salsa preparada, espolvoree con queso rallado... ¡y llévelos corriendo a la mesa!



martes, 3 de junio de 2014

Supremas al champiñón


                       
INGREDIENTES

Supremas de pollo, 6 (sin la piel)
Sal y pimienta, a gusto
Manteca, 100 gramos
Cebolla rallada, 2 cucharadas
Caldo de verduras, ½ cubito
Coñac, 4 cucharadas
Champiñones frescos, ¼ de kilo (1 bandejita)
Crema de leche, 100 gramos
Fécula de maíz, 1 cucharadita (optativo)
Perejil picado, 1 cucharadita


PREPARACION

  1. Quítele una rodajita de la base a los champiñones, lávelos y córtelos en tajadas verticales.
  2. Sazone las supremas con sal y pimienta.
  3. Dórelas de ambos lados en la manteca.
  4. Incorpore en la sartén la cebolla rallada y rehóguela.
  5. Agregue el caldito desmenuzado, el coñac y los champiñones.
  6. Tape la sartén y baje la llama al mínimo.
  7. Cocine así los champiñones junto con las supremas, moviendo la sartén de vez en cuando hasta que los champiñones tomen el color cremita que los caracteriza y las pechugas estén cocidas.
  8. Destape la sartén e incorpore la crema de leche.
  9. Rectifique (o no) el sazonamiento de la salsa. Si estuviera muy líquida, espésela con la fécula de maíz disuelta en un poco de agua o leche.
  10. Sirva con toda la salsa espolvoreando con el perejil.


NOTA: Si utiliza supremas ya apanadas, fríalas en aceite, luego prepare la salsa como indicamos en la receta, pero utilizando sólo 50 gramos de manteca. Una vez lista y espesada, vuélquela sobre las milanesas crocantes.


lunes, 2 de junio de 2014

Milanesas escondidas




Ingredientes

Milanesas ya cocidas, 1 (o las que te regale mamá)
Salsa pomarola, 1 cucharadita por milanesa
Queso fresco, 1 tajadita por milanesa
Discos de empanadas para horno: 2 discos por cada milanesa
¡Y papel de aluminio para envolverlas!


1. Antes que nada, pídanle a la tía hacendosa que les abra la lata de pomarola. Entonces, pongan el contenido en un bol y resérvenlo. Luego, con la lata vacía, lavadita y limpita, recorten cada milanesa en forma redondita. ¿Qué qué hacen con los recortes?... Yo que ustedes los hago desaparecer ¡en un abrir y cerrar de boca!
2. Ahora, separen los discos para empanadas y estiren cada uno por separado (enharinando la mesa y el palote) a fin de agrandarlos, pero siempre conservándoles su forma redondita. Calculen dos discos para cada milanesa.
3. Armen las “milanesas escondidas” así: coloquen una milanesa en el medio de un disco de empanada; pónganle en el centro una cucharadita de salsa pomarola, y sobre la pomarola acomoden unos daditos de queso. ¿Listo? Pinten entonces el borde de la masa con un poquito de agua, tapen el relleno con otro disco de masa estirado, presionen bien y...
4. ...Para asegurarnos de que ni la pomarola ni el queso se escaparán... ¡presionen fuertemente el borde de cada “milanesa escondida” con un tenedor enharinado!
5. ...Pongan los extraños pastelitos sobre una placa enmantecada y enharinada, y... ¡seguro que ya saben el final! Cocínenlos en horno caliente, hasta que estén doraditos y crujientes. Una vez tibios, envuélvanlos por separado en papel de aluminio, guárdenlos en la mochila... ¡y apúrense para no llegar tarde... al recreo largo!



domingo, 1 de junio de 2014

A falta de azúcar…








            Sabido es que la parapsicología estudia los fenómenos psíquicos que no pertenecen a la vida normal. ¿Cómo se llamará la ciencia que estudia los fenómenos del desabastecimiento QUE NO SON ESCASECES para los que están del otro lado del mostrador? ¿Cómo puede explicarse uno que mientras no encontramos un gramo de azúcar para endulzar la mamadera del bebé, todas las confiterías, panaderías, bombonerías e industrias dulceras siguen produciendo ininterrumpidamente? Claro que las amas de casa, frente a estas cosas, no tenemos derecho a perder tiempo pensando, sino en buscar soluciones. ¿Falta leche de todo tipo y no hay nada de azúcar? Haga como yo: prepare el té o el café como siempre y… ¡conviértalo en cortado sumergiendo en él una buena cucharadota de dulce de leche! Al fin y al cabo, el dulce de leche es una leche condensada pasada de punto. ¿O no? Y si quiere tomar el té con alguna exquisitez casera, ponga el ojo en toda la gama de alfajores que apoyan su dulzura en el relleno comprado. ¡Basta de protestas! ¿No decía La Fontaine que “más se consigue con la dulzura que con la violencia”? Bata 5 yemas, agrégueles ¼ de taza de agua fría y únales toda la harina que puedan absorber hasta obtener una masa compacta y elástica. Divídala en 10 bollitos y déjelos descansar, tapados, ½ hora. “Sin trabajo no se consigue la victoria”. KEMPIS Ahora estire cada bollito uno por uno dejándolos finitos como papel. Recórtelos del tamaño de un plato playo, pínchelos con un tenedor en toda su superficie y hornéelos uno por uno sobre placas enmantecadas y enharinadas hasta que se ampollen y sequen. Una vez fríos encímelos untándolos con dulce de leche (¡ojo con las fracturas!) y apréstese para recibir, sin marearse, una explosión de aplausos. A lo sumo, cuando vea que los golosos no han dejado ni una miguita en el plato, entorne los ojos, ríase de la falta de azúcar, y exclame para sí misma, al estilo de JUANA DE ARCO. “Los hombres pelean (puede decirse en lugar de hombres: dueñas de casa). Sólo Dios dará la victoria…”