jueves, 25 de junio de 2015

Tostadas vs. Kramer






Si usted vio la película Kramer vs. Kramer, seguramente de regreso a casa se habrá puesto a ensayar las famosas “tostadas francesas” que le gustaba desayunar a Billy. Y si todavía no vio la película, ¡no hay derecho de que se quede con las ganas, mientras sus amigas le sacan ventaja! ¿Quién dijo que esas tostadas son iguales a las torrejas? La diferencia fundamental es que deben freírse en muy poquita manteca, para que se tuesten enseguida, así quedan crocantes por fuera y tiernas por dentro.


Tostadas a la francesa

            Bata un huevo con 1/3 de taza de leche.
            Derrita en una sartén una cucharadita de manteca.
            Bañe una tajada de pan lácteo en el batido de huevo.
            Escúrrala y fríala en la sartén moviendo ésta como si hiciera un panqueque. Déle vuelta para dorar del otro lado.
            Vuelva a colocar en la sartén otra cucharadita de manteca y repita la operación para hacer otra tostada. Sazónela a gusto.
            En la película las comían así nomás, solas. Pero si corre por sus venas una gota de sangre española, hágame caso: sírvalas calentitas, espolvoreadas con una mezcla de azúcar y canela.